El 24 de junio de 1963, el Real Zaragoza vivió una de las tardes más importantes de su historia al disputar la final de la Copa del Generalísimo frente al FC Barcelona en el Camp Nou. Aquel equipo aragonés, que comenzaba a construir la leyenda de los futuros “Magníficos”, llegaba a la cita con la ilusión de conquistar un título que habría supuesto un hito para el fútbol zaragozano.
El escenario imponía respeto. Cerca de noventa mil espectadores llenaban las gradas del estadio barcelonés para presenciar una final que enfrentaba a dos equipos de gran calidad. El Barcelona golpeó pronto con los goles de Pereda y Kocsis en la primera mitad, poniendo cuesta arriba el encuentro para los blanquillos. Sin embargo, el Zaragoza nunca renunció a la pelea y mantuvo viva la esperanza durante todo el partido.
En la segunda parte llegó el tercer tanto azulgrana por medio de Zaldúa. Poco después, Juan Manuel Villa logró recortar distancias para el conjunto aragonés, firmando el único gol zaragocista de la final. Aquel tanto no fue suficiente para cambiar el destino del encuentro, pero sí reflejó el carácter competitivo de un equipo que luchó hasta el último minuto.
El resultado final, 3-1 para el Barcelona, dejó al Zaragoza sin el trofeo. Sin embargo, aquella derrota no borró el mérito de una generación que estaba llamada a marcar una época. Muchos de los jugadores que participaron en aquella final formarían parte de los años más brillantes de la historia del club, convirtiendo al Real Zaragoza en uno de los referentes del fútbol español de la década de los sesenta.
Alineaciones
F.C. Barcelona; Pesudo, Garay, Rodri, Segarra, Gracia, Olivella, Pereda, Verges, Zaldua, Zaballa, Kocsis.
Real Zaragoza; Yarza, Cortizo, Pepin, Santamaria, Zubiaurre, Isasi, Lapetra, Sigi, Villa, Murillo, Marcelino.
Goles; Pereda (9), Kocsis (18), Zaldua (59), Villa (61)
