FINAL COPA DEL REY 2006


El Real Zaragoza llegaba al Santiago Bernabéu con la ilusión de conquistar un nuevo título y de prolongar una tradición copera que forma parte de la historia del club. Su camino hasta la final había sido sólido y convincente. El conjunto aragonés fue superando eliminatorias con personalidad y buen fútbol, dejando en el camino a rivales de enorme entidad y demostrando que tenía argumentos para pelear por el título. La clasificación para la final reforzó la ilusión de un zaragocismo que volvía a soñar con una nueva noche histórica en la Copa.

Pero el partido comenzó de la peor manera posible. Apenas había transcurrido un minuto cuando Raúl Tamudo adelantó al Espanyol. Aun así, el Real Zaragoza no se rindió. Ewerthon empató antes de la media hora y devolvió la fe a una afición que nunca dejó de creer.

Sin embargo, el fútbol también sabe ser cruel. Antes del descanso, Luis García volvió a poner por delante al conjunto catalán. En la segunda parte, el Espanyol aprovechó sus ocasiones con una eficacia demoledora. Coro y, de nuevo, Luis García, cerraron un marcador demasiado duro para lo visto sobre el césped: 4-1.

El resultado fue un golpe difícil de asumir. El Real Zaragoza veía escapar un título que habría enriquecido aún más un palmarés copero ya legendario. Pero, como tantas veces ha demostrado esta afición, el zaragocismo no se mide por las victorias, sino por la capacidad de seguir ahí cuando llegan las derrotas.

Durante las eliminatorias, el Real Zaragoza firmó un recorrido memorable. Eliminó al Atlético de Madrid, al FC Barcelona y al Real Madrid, protagonizando en semifinales una de las noches más inolvidables de La Romareda con el histórico 6-1 frente al conjunto blanco. Los maños alcanzaban la final en un momento de juego extraordinario y con una enorme confianza. Sin embargo, la final no se disputó hasta un mes después de lograrse la clasificación, un largo intervalo que muchos aficionados consideran que rompió la extraordinaria dinámica del equipo. Sea o no esa la explicación, lo cierto es que el Real Zaragoza no llegó al Bernabéu con el mismo nivel de brillantez que había mostrado en las rondas anteriores y acabó cediendo ante un Espanyol mucho más efectivo.

Aun así, la historia del Real Zaragoza no se escribe solo con las Copas conquistadas. También se construye con las tardes difíciles, con los viajes compartidos, con las lágrimas y con la fidelidad de una afición que nunca abandona a los suyos.

Porque ser del Zaragoza no consiste únicamente en celebrar los títulos. También significa levantarse después de las derrotas y seguir creyendo que algún día volverán las grandes noches. Y cuando ese momento llegue, el zaragocismo estará preparado para vivirlo con la misma pasión de siempre.

TEMPORADA 2025 - 2026

 Real Zaragoza 2025 - 2026

El año más duro del Zaragocismo

La temporada comenzó con ilusión en Zaragoza. Tras lograr la permanencia en la campaña anterior, el club apostó por un nuevo proyecto con el objetivo de dejar atrás años de sufrimiento y acercarse de nuevo a las posiciones más ambiciosas de la categoría, o asi lo vendieron ...

Unido a la complejidad de un nuevo estadio provisinal donde el equipo actua como local, donde los aficionados no se sienten a gusto, teniendo que pasar las penurias del frio y la lluvia con un ambiente nada parecido a la vieja Romareda, era un anticipo del sufrimiento deportivo que estaba por llegar. 

El equipo nunca encontró la regularidad necesaria. A lo largo del curso, el Real Zaragoza mostró problemas para generar juego y, sobre todo, una preocupante falta de gol. Las victorias llegaban de forma aislada y cada intento de reacción se veía frenado por nuevos tropiezos. Poco a poco, el conjunto aragonés quedó atrapado en la lucha por la permanencia.

Con el paso de las jornadas, la tensión fue creciendo tanto dentro como fuera del campo. La afición alicáida y resinada se quedaba sin fuerzas para una protesta contundente, sin embargo continuó apoyando al equipo en los momentos más difíciles, pero los resultados no acompañaban. El Real Zaragoza llegó a las últimas semanas de competición dependiendo de una reacción que nunca terminó de producirse.

Finalmente, la temporada concluyó de la peor manera posible. El club consumó el descenso a Primera Federación, poniendo fin a 77 años consecutivos en el fútbol profesional. Un golpe histórico para una entidad que forma parte del patrimonio del fútbol español y que cuenta en su palmarés con títulos nacionales y europeos.

La campaña 2025-26 quedará en la memoria zaragocista como un año de decepción y tristeza, con solo la esperanza de ver al Real Zaragoza en el lugar que su historia reclama.

El zaragocismo se puede decir que esta temporada paso por el dolor constante de ver como el sentimiento quedo arrastrado en un barro profundo. Donde cada jornada a pesar de intuir una nueva derrota no ocultaron la esperanza de que el equipo saliese del último puesto de la clasificación con una plantilla compuestas por;

Porteros, Andrada, Adrian, Obon

Defensas ; Aguirregabiria, Juan Sebastian, Larios, Tasende, Pomares, Gomes, Insua, Radovanovic, El Yamiq, Tachi, Barrachina, Kosa, 

Medios; Francho, Guti, Saidu, Keidi Bare, Toni Moya, Mawuli, Akouokou, Terrer, Cumic, Paulino, 

Delanteros Pau Sans, Kodro, Dani Gomez, Bakis, Curenca, Moyano, Soberon, Rober, Valery, Pinilla, Bazdar y Agada