COPA DEL REY 1994




El 20 de abril de 1994 tiene un sabor especial. Fue la noche en la que Madrid se tiñó de azul y blanco. El partido donde demostramos que el Real Zaragoza nunca se rinde. Aquel día, el Vicente Calderón fue una sucursal de La Romareda para vivir la final de la Copa del Rey contra el Celta de Vigo. No fue un partido apto para cardíacos. Tampoco hizo falta que entrara la pelota en los 120 minutos reglamentarios para que esa noche pasara a los anales de nuestra historia. Lo que vivimos fue pura épica zaragocista.

El equipo que puso en liza ese joven genio del banquillo llamado Víctor Fernández era poesía en movimiento, Cedrún, Belsué, Cáceres, Aguado, Solana, Aragón, Nayim, Gay, Poyet, Higuera y Pardeza. Un once que nos sabíamos de memoria y que jugaba al fútbol como los ángeles. Sin embargo, las finales se ganan con el corazón y sufriendo. El Celta planteó una batalla durísima. A pesar del dominio y de jugar la prórroga con un hombre más, tras la expulsión de Aragón, el gol no quiso entrar. Las manecillas del reloj avanzaban implacables hacia el destino más cruel y hermoso del fútbol, la tanda de penaltis.

La portería del fondo sur del Calderón se convirtió en el epicentro de nuestros rezos. La tanda fue un ejercicio de templanza brutal. Cáceres, Nayim, Darío Franco y Gay reventaron la red sin pestañear. Por el Celta, tampoco fallaban. Con 4-4 en el marcador, llegó el momento de los elegidos. Toda la presión era para ellos. Alejo se plantó ante el arco. Enfrente, un gigante con el número 1 a la espalda y los brazos abiertos. El jugador del Celta disparó a la izquierda y, en una milésima de segundo que congeló el tiempo en todo Aragón, Andoni Cedrún voló como un león. Mano salvadora, balón desviado y locura colectiva. Francisco "Paquete" Higuera tomó el balón. Con la tranquilidad de los que saben que llevan el escudo de un grande en el pecho, batió a Cañizares. 5-4.  Éramos campeones de Copa.

Ver a miles de zaragocistas llorando de alegría en la grada sigue poniendo los pelos de punta. Aquella cuarta Copa del Rey no fue un título más, fue la confirmación de un bloque irrepetible. Esa noche en el Calderón se forjó el espíritu indomable de un Zaragoza que nos hizo sentir los más grandes del mundo. ¡Aúpa Zaragoza siempre!

Alineaciones

Celta de Vigo; Cañizares, Otero, Dadie, P. Salinas, Alejo, Andrijasevic, Engongam Ratkovic, Vicente, Salva, Gudelj.

Suplentes: Gil, Losada

Real Zaragoza; Cedrun, Belsue, Aguado, Caceres, Solana, Poyet, Nayim, Aragon, Gay, Pardeza, Higuera.

Suplentes; Dario Franco, Garcia Sanjuan.


Penaltis;

Celta de VIgo; Andrijasevic, Gudelj, Dadie, Losada, Alejo(x)

Real Zaragoza; Caceres, Nayim, Dario Franco, Gay , Higuera 




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