FINAL INTER-CITIES FAIRS CUP ( COPA FERIAS) 1964

 



El 24 de junio de 1964, el Camp Nou de Barcelona fue el escenario de una final inolvidable. El Real Zaragoza y el Valencia CF se enfrentaban en el último partido de la Copa de Ferias, con un objetivo único: alzarse campeón por primera vez.

Los maños no fallaron a su cita con la gloria. Tras 90 minutos de lucha, talento y corazón, el Real Zaragoza se impuso por 2-1, con goles de Villa y Marcelino, desatando la emoción de un zaragocismo que llevaba décadas soñando con ese momento.

El pitido final desató la euforia. El conjunto blanquillo alcanzaba la cima del fútbol europeo y regalaba a su afición el primer gran título de su historia. Las vitrinas aragonesas se abrían por fin para acoger un trofeo que simbolizaba sacrificio, orgullo y grandeza.

El Real Zaragoza se proclamaba Campeón de la Copa de Ferias 1963-1964.
La ciudad se volcó con sus héroes, las calles se llenaron de celebración y Zaragoza entera rindió homenaje a un equipo eterno que ya formaba parte de la leyenda.

Aquel triunfo no fue solo una victoria deportiva. Fue el nacimiento de una identidad, el inicio de una leyenda y la confirmación de que el Real Zaragoza podía mirar de frente a los grandes de Europa. La Copa de Ferias de 1964 quedó grabada para siempre en la memoria del zaragocismo como el primer gran rugido de un club destinado a hacer historia. Desde entonces, cada generación ha heredado aquel orgullo, aquel espíritu indomable y aquella noche en la que Zaragoza tocó el cielo.

Alineaciones

Real Zaragoza: Yarza, Cortijo, Pepin, Santamaria, Reija, Isasi, Duca, Lapetra, Canario, Villa, Marcelino.

Valencia C.F: Zamora, Quincoces, Vidagany, Arnal, Paquito, Roberto Gil, Ficha, Guillot, Suco, Urtiaga, Waldo.

Goles;  Villa (40), Urtiaga (42), Marcelino (83)

FINAL COPA GENERALISIMO 1963


El 23 de junio de 1963, el Real Zaragoza vivió una de las tardes más importantes de su historia al disputar la final de la Copa del Generalísimo frente al FC Barcelona en el Camp Nou. Aquel equipo aragonés, que comenzaba a construir la leyenda de los futuros “Magníficos”, llegaba a la cita con la ilusión de conquistar un título que habría supuesto un hito para el fútbol zaragozano.

El escenario imponía respeto. Cerca de noventa mil espectadores llenaban las gradas del estadio barcelonés para presenciar una final que enfrentaba a dos equipos de gran calidad. El Barcelona golpeó pronto con los goles de Pereda y Kocsis en la primera mitad, poniendo cuesta arriba el encuentro para los blanquillos. Sin embargo, el Zaragoza nunca renunció a la pelea y mantuvo viva la esperanza durante todo el partido.

En la segunda parte llegó el tercer tanto azulgrana por medio de Zaldúa. Poco después, Juan Manuel Villa logró recortar distancias para el conjunto aragonés, firmando el único gol zaragocista de la final. Aquel tanto no fue suficiente para cambiar el destino del encuentro, pero sí reflejó el carácter competitivo de un equipo que luchó hasta el último minuto.

El resultado final, 3-1 para el Barcelona, dejó al Zaragoza sin el trofeo. Sin embargo, aquella derrota no borró el mérito de una generación que estaba llamada a marcar una época. Muchos de los jugadores que participaron en aquella final formarían parte de los años más brillantes de la historia del club, convirtiendo al Real Zaragoza en uno de los referentes del fútbol español de la década de los sesenta.

Alineaciones

F.C. Barcelona; Pesudo, Garay, Rodri, Segarra, Gracia, Olivella, Pereda, Verges, Zaldua, Zaballa, Kocsis.

Real Zaragoza; Yarza, Cortizo, Pepin, Santamaria, Zubiaurre, Isasi, Lapetra, Sigi, Villa, Murillo, Marcelino. 

Goles; Pereda (9), Kocsis (18), Zaldua (59), Villa (61)